Hay presión
en situaciones que se
avecinan, las sucesiones
de actos premeditados,
la estela que deja una
llaga en el óceano
atravesado
por viajeros,
antepasados.
La herencia,
unas palabras
unas gotas de sangre
el reflejo de los ojos
que vieron salir al sol por primera
vez en la historia.
Muerte,
una visión pueril
todavía
que abarca el
conocimiento
de algo desconocido
por todos, ni siquiera
los que han regresado
saben de aquello
que nos amenaza en el
sueño.
A dónde va todo
el amor
el amor a dónde va
cuando termina,
siento que me falta hacer
crecer mi horizonte
para hablar de la palabra
quizá cambiar de lugar
caminar más lejos o más
cerca
la relatividad
estará allí aunque lo
ignore.
Estabas sentada
frente a la vida
intentando desaparecer
en ella observando
la nítidez de ese
palpitar de la tarde
'amanece en otro lugar'
quizá
dijiste, sentiste la
nostalgia en forma de vacío
distancia: algo te hace
falta a ti, que me hace falta a mi también'
una postal dónde
observas todo lo que está fuera de ti
buenas noticias, la
playa, la noche, Navidad y vino de caja
los recuerdos ya no son
necesarios
hay otras maneras de
vivir
más concretas que los
sueños,
a lo lejos la tormenta
desemboca
amenaza el verano, y tu
estás sola de nuevo.
Ride the light
We drank all the water
nothing left sir
even tears
to mourn
sun
open wounds on our forehead
the lord
will provide
that glow
does bleed to earth
Ya son las diez y estoy
aquí sentada frente al computador pensando que puedo escribir, de
qué puedo contar cosas que sucedieron, quizá mentir como siempre a
un lector que no existe ahora, me leo y me escribo, no quiero ser
redundante, pero esque si forzamos la palabra, esta se hace demasiado
difícil de encontrar, millones y millones que existen representan,
mi anhelo, mi deseo, de alcanzar un poco más de lo que hay, decir el
nombre de Dios, o al menos escucharlo, el tren de la consciencia, del
pensamiento hacia dónde me llevará.
Caigo en cuenta, no necesito
nada más que lo que me fue dado, mi lenguaje, mis palabras, las que
elijo humildemente, y otras que guardo como tesoros, tu nombre, por
ejemplo. Son tiempos dificiles para los idealistas, los soñadores,
no gano nada con quejarme, pero aquí estoy, intentando proyectar en
un código la clave entera de una parte de mi vida, quién leerá
esto, me debe de importar, mi oficio es un compromiso conmigo,
componer, crear, levantar a Babel desde las ruinas.
Que ruido, que
desesperación, a veces anhelo el silencio, adentro de mi, pensar
solo pensar sintiendo, ni siquiera rozar los contornos, solo fundirme
con la sustancia. Intento no escribir igual que a quienes leo, mis
'maestros' desde los locos que predican en la calle frases 'sin
sentido' hasta los genios del nuevo occidente. Quiero encontrar mi
propio estilo, honrar cada palabra y darle su lugar en el macrocosmos
de naderías que escribiré.
De qué podemos hablar
esta noche,
pensar
decir
ya no hay nada más
vacío
vacío
vacío,
oscilando
de un lado
a
otro
la
caída
es
insoportable
pero
resulta
una
opción
difícil
de
rechazar.
Despierto
en
tus ojos
una
rosa
es perfectible
ante
la mirada
de lo eterno
“De todos los seres
humanos,
sólo reconocemos la existenciade aquellos a los que amamos.”SIMONE WEIL
sólo reconocemos la existenciade aquellos a los que amamos.”SIMONE WEIL
“...even a small cough,
even a small love...”ANNE SEXTON
Que día
lo único
que quiero
es dormir
y soñar contigo
descansar con tu
repiración en mis oídos
*
Te sientes solo a tu lado
(pero aún te sientes)
*
Estoy parada a la orilla
de un precipicio
y la vida con su espada
me lastima la espalda.
*
Con el índice en la sien
pienso en un tiro de
gracia
que haga volar todos los
pájaros
en mi cabello,
emigrar hacia
el sur
o hacia la nada.
*
Todo es posible,
pienso, cuando levanto la
mirada
y veo a las estrellas
reflejar mis ojos
allá arriba.
*
Las casas, las cosas, son
monumentos
al aisalmiento
a la reclusión
y el conformismo
un segundo cuerpo
que habitamos
párasitos de nuestro
destino.
*
Con esta lluvia,
mi amor
me dan ganas
de hacer
el amor
todas las veces del mundo.
Soy tan oportuna
como lo desees
podría abandonarte
si me lo ordenas.
Voy a retar al destino
a provocar el infierno
y dejar
todo lo vivo
en cenizas,
voy a rechazar el cielo
por una noche más
al lado tuyo.
*
Todos los corazones
tienen salida al mar.
*
Y descubro aquello que no
es mío cuando ya se ha ido,
cualquier otro
podría ser tú,
pero no tú,
ese que te hago ser.
Cualquier otra
podría ser yo.
*
Alguna vez
experimenté
un viaje desde mi hacia ti
Santa Teresa
en mis ojos
(Ahora comprendo por qué
las santas
siempre miran hacia el
cielo)
*
Cuánto dura
una hoja
en caer,
se resiste
a dejar iniciar
el otoño.
*
La casa está rota, no
tiene tejado, las puertas (tan fáciles) se hicieron añicos, tantas
sombras, extraños, no sé si sigo adentro, ni un alma puede, no cabe
siquiera,
cuantos candelabros
encendidos faltan para advertir al viajero de que no es buena posada,
ni posadera.
Nightmare
confabulatores
nocturni
Las luces son más densas
cuando apenas abres los ojos a media noche después de despertar, o
de no dormir más en un lugar no muy lejano del infierno. La ciudad
se vuelve el altar inexorable de los cuerpos medio vivos, medio
muertos, que buscan rozar el límite de su existencia hacia
cualquiera de las dos partes que los componen. Allá adentro de las
habitaciones descansan las almas de los amantes, de los beatos, de
las putas, de los inocentes, respiran despacio, hundidos en otra
realidad quizá más interesantes que el cotidiano ir y venir
matutino de la casa al trabajo, del trabajo a la tumba.
Son las doce de la noche
y el predicador loco sigue gritando afuera de la iglesia: “los
hijos de la calle no tenemos alma, la salvación no está dentro de
una cruz o de un edificio, para poder mirar a los ojos a el Dios de
los malditos debemos renunciar a nuestro cuerpo, las heces son parte
de nosotros, la mierda es de lo que estamos hechos, comemos mierda,
nos inyectamos mierda, yo pude mirar a el otro dios a los ojos y lo
único que hizo fue voltear la mirada y escupirme encima del hombro,
se rió de mi con desprecio, mató la esperanza en mi, mató lo que
quedaba de humano en mi, todo era una broma, somos la carcajada de la
hiena que adoramos, que se alimenta de hipocresía, del dios falso,
del dios dinero, del dios del sexo, del dios del fuego”.
Las sombras pasaban de
largo su camino a la perdición, apenas rozaban su figura, pocas se
detenían a escupirlo. “Estamos perdidos, Jesucristo es el único
hombre que renunció a su origen, que se salvó por medio de los
pecados de los demás, venimos a la tierra a pecar para alimentar una
deuda de hace millones de años, somos monedas, nuestro destino es
desaparecer y multiplicarnos en el bolsillo de la eternidad”,
gritaba con lagrimas en los ojos, siente que le pesa algo dentro,
todo el dolor del mundo, su corazón se detiene mientras se estrella
en el piso, a lo lejos escucha caer una moneda en la acera.
Enfrente una joven lo
observa desde la ventana arrojando el resto de cigarro hacia la
calle:“loco”, dice mientras se limpia las lágrimas de lo ojos
verdes, irritados por el humo acumulado de la habitación: cansancio.
Su turno empieza en unos minutos y tiene que vestirse de nuevo para
su espectáculo, le da asco sentir su cuerpo, no estaba dentro ya
desde hace años. Arrastrando los pies entra a la regadera y abre el
agua caliente hasta el tope para bañarse de nuevo, se enjuaga el
cabello, siente resbalar la pastilla de jabón entre sus piernas, se
frota, se limpia, pero siente que no es suficiente, está cansada,
pero hay que pagar la renta, están a punto de cortar el gas y su
hermano está en el hospital desde hace días.
Desearía que él también
hubiera muerto junto con su madre, ahora no tendría que hacer uso de
su único privilegio para ganarse la vida que conlleva todo eso que
es no ser hombre, pero ella no era tarada como su hermano. Pudo
haberse quedado en la ensambladora, pero desde los catorce el agujero
que le hicieron en el alma y en su cuerpo facilitó que ya no le
importara tanto los medios, si al final todo terminaba en el dinero.
Para conseguir el trabajo
lo hizo, para ascender de puesto lo hizo, por qué mejor dejarse de
rodeos y de lamentos e ir directo al grano en donde podía ganar el
doble. 'Entonces no soy tan idiota', pensaba mientras se subía las
medias.
Ni siquiera sabía que
era un cliché su vida, una historia que muchas veces se ha contado
en medio de los vestidores, entre otros jovenes semidesnudos que no
tuvieron el privilegio de no ser hombres, compañeros de trabajo,
cuerpos delgados, muslos apretados escondiendo esa extensión
inservible de su cuerpo. Su cuerpo, tan deseado por esos cientos de
ojos que capturaban como cámaras sus movimientos, quién podría ser
el afotunado, “cuánto vale el deseo”, pensaba mientras se
desabrochaba el brassiere que se acababa de poner hace veinte
minutos.
Bajar despacio, subir rápido, gritar costaba más, sin
morder, sin arañar, sin sentir. Cuando estaban encima de ella su
mente estaba en otro lado, desde aquella primera vez quizá por eso
sentía que su cuerpo ya no le pertenecía, un traje sobre el que
vaciaban perfume y lubricante todas las noches, eso era su cuerpo,
otro par de medias.
