¿Por qué escribe usted?Porque el fantasma porque ayer porque hoy: porque mañana porque sí porque no Porque el principio porque la bestia porque el fin: porque la bomba porque el medio porque el jardín Porque Góngora porque la tierra porque el sol: porque San Juan porque la luna porque Rimbaud Porque el claro porque la sangre porque el papel: porque la carne porque la tinta porque la piel Porque la noche porque me odio porque la luz: porque el infierno porque el cielo porque tú Oscar Hahn
lunes, 27 de julio de 2015
Mensaje de Daniel
"Has estado en mis pensamientos desde hace algunos días, primero como un fantasma, una imagen que aparece de manera rápida; y después, quizá por la curiosidad de saber qué significa que estés en mis recuerdos he obligado a mi mente a hacer que tu imagen dure más tiempo en mi recuerdo; como, por poner un ejemplo, si pienso en las piñas que vi en un pino ayer que salí a caminar, apareces en ese recuerdo, primero alejada del árbol, silente, después obligo a pensarte hasta hacerte menos vaporosa, y entonces te acercas, como se acechan los fantasmas en los sueños; si bien nada dices, sólo me ves y sonríes, como siempre sonríes, casi con pudor. Y entonces me da la gana escribirte y saludarte. Te envío un enorme beso y un fortísimo abrazo, espero estés bien."
lunes, 20 de julio de 2015
Fragmento de la novela "Otras casualidades"
"...no estoy muy segura de como reaccionar ante esta situación, me siento ahora como si tuviera un óceano saliendo desde mi alma, como si un río me atravesara el ser. Otra vez lloré. Es el aniversario de Alejandra P.29 de abril, y yo le acabo de enviar un mensaje, (...) pero sí, me sentí rara. Y cómo no hacerlo, si quedé tan vulnerable, pero solo es pasado, el deseo es presente, el pensamiento de lo que debería de ser es parte de lo que fue, de lo que quise, aquello que quería antes ya lo tengo. Todo lo que quieres está en ti y nadie te debe completar, al tenerte entera te puedes entregar después, y para que caer en el lugar común, es como estar en un funeral eterno y ya no deseo eso. Quiero algo verdadero, sentirlo, que me llene. Pero siento, ahí el error, quizá que no quiere comprometerse, sin embargo me busca, porque le busqué, y me siento caer en mí. Pero esta vez es distinto, estoy consciente de que estoy enfrentando, y sé que no debería sentirme completa. El pasado, esos momentos que como cortes de una cinta repaso una y otra vez, el deseo revive en la memoria y recordar es vivir, si un poco, y morir, dejar un poco de ti en eso que fue, pero también desgastante, no me gustaría vivir como si desperdiciara cada momento de mi vida. Mi vida, ahora quiero llorar. Ese presentimiento. Hay alguien más, solo queremos que alguien con su amor nos haga sentir, aunque sea una mentira, o una verdad que más da, que somo especiales, pero por que´, ´por qué ese miedo a estar solos. Por que ese miedo a compartirnos, a que nos despedacen el alma con una mirada. Palabras. El silencio es una llave, debería de buscar a alguien que me deseara, que me penetrara, para sentir ese poder que infiero ausente, o que no quiero ejercer aún. La verdad es que acaba de destruirse una de las ilusiones que antes me mantenían en pie, el otro como fuente de mi valor, esa ternura que quiero ver manifestada pero me lo dijo bien él, quizá quien postergó ese sentimiento en mi, quien (al que me subyugué por voluntad propia) aplazó, día a día el sufrimiento, mi papel de víctima, no pasa nada, le entregué los clavos, la herida ya estaba hecha. Mi pasado, el karma, otra vida, que hice, es el estigma que cargamos con ese concepto de los sentimientos, predisposiciones, expectativas. Lo demás llega solo, calor, hormonas, lubricidad, en sí la fricción ornamentada. Y quizás, si el tiempo nos lo permite, el olvido, y qué chingados, el olvido. El perdón, a nosotros mismos. Cómo matar el ego, o herirlo. Entregarte pese a todo. Pero somos tan vulnerables. Siempre hay una cláusula escondida en cada instante, pagamos, es un trueque, el tiempo es otra cosa. Hay que vivir, pero mantenerse conscientes de ello, dejarse llevar tiene sus consecuencias, y no decir tanto no me importa, sino el por qué no me importa, por que debo de convencerme de que no hay razón para tomarlo en cuenta. El Otro, ese ser tan ajeno, tan predecible, y nosotros, los desconocidos eternos, errantes, desahuciados de por vida, en un periodo corto, sólo quedan las dudas, un hombre puede cambiar tan fácil de religión por que siempre sostienes que existe una divinidad, una eternidad fiera de nosotros, que sostiene this wire, our soul. Pero el amor es otra cosa, es verdad, que siempre estaremos queriendo anticiparnos, con las recetas, el destino, mitos. Qué pasa cuando todo aquello en lo que te enseñaron en medio del dogma, la moral, el paso de tus días, no resulta ser verdad, Por qué sostener algo que sirve a nuestro orgullo. Claridad, el lenguaje puede ayidarnos a expresar eso que creemos sentir, la delgada línea entre el dolor o el placer, es de que lado quieres sentirlo. Da igual...?
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