lunes, 18 de septiembre de 2017

Sostener el vacío, con la duda

Me sube en espuma a la garganta la marea, las velas me llevan al fondo del asunto.

*

Hay un vacío. Que siento que no se llena, y busco en charlas con desconocidos
imaginar tu presencia
quién eres y a dónde vas
con quién juegas a vivir ahora
con quién apuestas amar
y hacer que valga la pena.

Este poema lleva tu nombre
aunque no lo diga, y entre las palabras
su intención]
ocultan algo más que un secreto,
una duda.

Aquel nombre con que te recuerdo son todos y ninguno
es como leer con los ojos cerrados
tarea de ciegos, consuelo de inocentes]
osea, sentir y ya.

Eso es sostener el vacío, no es retener aire en el pecho,
es perder la consciencia de ser y vivir
sin estar, pararse frente al pabellón de fusilamiento
y dejarse arrasar por las emociones,
sentir todo. Poder sentir todavía es lo que me salva. ¿Aún tengo tiempo?