La Ida.
"El periodo actual es de aquéllos en que en que todo lo que normalmente parece constituir una razón para vivir se desvanece, en que, bajo pena de perderse en la confusión o en la inconsciencia, se debe replantearlo todo" Simone Weil. Reflexiones sobre la libertad.
¿Y después?
Al cerrar la puerta del convento.
Saliste a la vida con una maleta llena de dudas,
años después encontraste la razón
que la Vida escrita por el hombre
te decía que debías continuar
y en el calor del sueño descubriste
que después no había más,
la Vida que te tocó vivir
es un conjunto de trámites
una oración y una ecuación
tienen ambas algo de místico, de milagroso.
La respuesta siempre está ahí. Ya Es.
¿Cuál es la diferencia entre rezar o despejar una incógnita?
¿entre creer en la libertad y la realidad?
¿A dónde vas? Este camino lo elegiste,
ahora debes continuar,
aunque nunca llegues al final de la recta,
incluso ya la pasaste y
no te diste cuenta.
¿Y después?
La cárcel de otro cuerpo te someterá,
la cárcel de tu cuerpo es un peso que debes soportar sola,
la cárcel de otro cuerpo crecerá detro de ti.
La vida da a luz a la muerte.
tu herida es la única que puede sanarte.
Sigue sola tu camino.
El convento cambia tus hábitos por otros,
sacramentos, canciones, la herencia de sangre,
derramada por la ceguera de los animales.
Eso es todo.
Después ya no hay nada.
La vida sigue.