¿Por qué escribe usted?Porque el fantasma porque ayer porque hoy: porque mañana porque sí porque no Porque el principio porque la bestia porque el fin: porque la bomba porque el medio porque el jardín Porque Góngora porque la tierra porque el sol: porque San Juan porque la luna porque Rimbaud Porque el claro porque la sangre porque el papel: porque la carne porque la tinta porque la piel Porque la noche porque me odio porque la luz: porque el infierno porque el cielo porque tú Oscar Hahn
Mostrando entradas con la etiqueta ensayos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ensayos. Mostrar todas las entradas
jueves, 1 de marzo de 2018
Yo tenía una casa
Después de decidir seguir viviendo me vienen varias ideas y varios números a la cabeza y necesito deshabitarles acá.
A los 27 años ya una no se puede preguntar tanto. Incluso me cuestiono a veces por La Gran Pregunta perfectamente formulada que me resolverá todo.
Por qué o para qué vivir.
La voluntad responde.
Listo.
¿Cómo se vive? A mi manera.
Con quién vivir, sola, por supuesto siempre tras 24 años conviviendo con 7 hermanos la ecuación está resuelta de facto.
Dónde vivir.
DÓNDE.
Compartí casa con hermana y dos amigas unos meses, un desastre divino. Autofinanciada. Sufrida.
egresé a casa materna.
En el 2015 me mudé a una casita pequeña, junto con hermana, ahí en ese rincón de cuatro por cuatro crecimos mucho hacia afuera y hacia dentro. Economía falló, adiós trabajo, hola economía freelance, regreso con padres. Ahora me urge salir, pero salir a dónde.
El mundo es tan grande.
Todos los misterios están dentro.
Después de más de 25 mudanzas a lo largo de tu vida te acostumbras a ver las casas de los demás como un mausoleo.
Y te acostumbras a pensar que rechazar todo lo que desde un principio *te fue negado* por la vida es la libertad.
Pero hay algo más. Y en el camino quedan pedacitos de piel muerta y descubres que tú eres tu propia casa y que no importa el lugar en el que te encuentres, siemrpe habrá alguien que te ame y te reciba con los brazos abiertos.Y que elegiste tu camino y tus padres.
Y que tienes que aprender a confiar.
Dentro de la historia de la arquitectura vernácula, obedeciendo al principio del sedentarismo, una cueva es un lugar predilecto para no terminar devorado por un dinosaurio, pero los dinosaurios no existen Mariana. Lo sé, es sólo un ejemplo.
Recuerdo mucho el libro de Claudia Legnazzi que se llama Yo tengo una casa Yo tengo una casa que viene y que va... no recuerdo el resto pero es una niña que va viajando con su casita a todos los lugares del mundo y ve los campos, los mares, el universo.
Quiero llevar mi casita a todos los lugares del mundo ya prender muchos idiomas y conocer varias personas.
el mausoleo orbital más grande de la galaxia más mediana del mundo.
Si uno se anima a salir un poquito de su casa, también descubre cosas magníficas, y encuentra personas y corazones hermosos.
Dedicado a la casa rodante de Fungy Academy donde me dieron raite a otra etapa de mi vida.
Dedicado a Dan Santos y Jofra Glz.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
Deseo de la memoria
Acabo de terminar de ver por no se si última vez Eternal Sunshine of Spotless Mind, y la frase de Joel, sobre pasar tanto tiempo junto a alguien que al final te parece un desconocido...cambiamos y no nos damos cuenta cambian los otros y no nos damos cuenta, pero cada uno a su ritmo, porque lo que en realidad cambia es nuestra percepción del otro, por qué buscar algo más en otra persona, eso que nos falta a nosotros y ni si quiera sabemos qué es. Creo que los últimos años, al menos en mi generación, al menos en los círculos que frecuento las personas intentan darle un sentido diferente al concepto de amor.
Deleuze lo intentó desde un punto de vista filosófico con el Anti Edipe, EL DESEO. El móvil de la máquina cambiante. En mis caso intento,a hora de switchear la idea de lo que el amor es para mi, si es posible amar de nuevo y de una menera distinta, sí lo hice, y término precozmente, tal vez eso es algo parecido al amor. Pero el amor que regresa, o él que regresa e intentas convencerte de nuevo de que eso es amor también. Veo distintas parejas, una ruleta rusa interminable donde uno de los dos es el que termina llorando más, ofreciendo más, no se puede dar lo que no tenermos, y todavía nos aferramos a la idea de que alguien más allá afuera será la siguiente bala.
Me incluyo en el nos porque aún no sé lo que me depare, intenté adaptarme a las reglas del juego de las relaciones actuales. Relaciones sentimentales, mucho cuidado, súper condón mental. Relaciones sexuales, no importa, es el cuerpo es el impulso de la máquina que desea, que satisface, se vacía y se va. Pero ese frío que te traspasa las costillas cuando sabes que es algo que va más allá del ego, que va más allá del deseo es una quimera que cuesta mucho trabajo alimentar. No hay dolor más grande además del que te amen y no corresponder, que intentar dejar de amar a alguien por decisión propia. "Tal vez me hace falta más práctica", me pregunto, pero cuántas parejas debo tener para ya no tener ningún remordimiento de que dejé ir quizá la oportunidad del siempre en el jamás. Ser para Ello, o no serlo para Ello.
LA idea de la muerte y su fin como última presencia para otros es algo que os asusta y nos lleva a la vez a la idea de la inmediatez como un fluir hedonista de nuestro cuerpo, de nuestra biología, estamos sujetos a leyes naturales a nuestra conveniencia, aunque lo natural signifique también primitivo. Somos agresivos, intentamos el carpediem, pero en realidad sabemos que lo queremos, entre tanto juego de pregunta y respuesta se nos iría la vida, y terminaríamos con la última persona que amamos porque ya estaríamos muy cansados como para seguir. Es eso, el amor es sólo una cuestión de tiempo y un premio de consolación, hablando en el sentido de encontrar un compañero entre varios. eso me parece terriblemente patético. Y sin embargo, si esperas algo más allá de la vida, más allá de lo terrenal, donde el espíritu, y la circunstancia sólo sean vehículos de algo más allá de la muerte y miras ese microcosmos egoísta de el alma gemela, de tu otra parte te tildan de loco, te miran raro como si tu fueras un enfermo, y sí, todos lo estamos (Anne Sexton: Love, that red disease) hay tantas perspectivas como conveniencias queramos. Sufjan Stevens lo sabe.
Somos vehículos del deseo y estamos sometidos a un orden histórico, social, geográfico y de género.
Faltan nuevas formas de amar, falta darle otro sentido a la amor, o quizá sólo falta aceptarlo como es, así tal cruel, en el número del nos infinito que siguen propagando y predicando en las habitaciones vacías de los moteles, en los atrios de las iglesias, en las canciones de la radio, en las novelas, en los poemas. Yo por mi parte busco algo más sublime que un lapso de tiempo, una fecha de aniversario, regalos costosos, planes conjuntos y una foto gemela de perfil en Facebook. ¿Es cuestión de suerte? Ni caridad ni recompensa, sólo eso que te hace doler y disfrutar en un lugar que no está en tu cuerpo, ni en este tiempo, ni en este espacio.
Me incluyo en el nos porque aún no sé lo que me depare, intenté adaptarme a las reglas del juego de las relaciones actuales. Relaciones sentimentales, mucho cuidado, súper condón mental. Relaciones sexuales, no importa, es el cuerpo es el impulso de la máquina que desea, que satisface, se vacía y se va. Pero ese frío que te traspasa las costillas cuando sabes que es algo que va más allá del ego, que va más allá del deseo es una quimera que cuesta mucho trabajo alimentar. No hay dolor más grande además del que te amen y no corresponder, que intentar dejar de amar a alguien por decisión propia. "Tal vez me hace falta más práctica", me pregunto, pero cuántas parejas debo tener para ya no tener ningún remordimiento de que dejé ir quizá la oportunidad del siempre en el jamás. Ser para Ello, o no serlo para Ello.
LA idea de la muerte y su fin como última presencia para otros es algo que os asusta y nos lleva a la vez a la idea de la inmediatez como un fluir hedonista de nuestro cuerpo, de nuestra biología, estamos sujetos a leyes naturales a nuestra conveniencia, aunque lo natural signifique también primitivo. Somos agresivos, intentamos el carpediem, pero en realidad sabemos que lo queremos, entre tanto juego de pregunta y respuesta se nos iría la vida, y terminaríamos con la última persona que amamos porque ya estaríamos muy cansados como para seguir. Es eso, el amor es sólo una cuestión de tiempo y un premio de consolación, hablando en el sentido de encontrar un compañero entre varios. eso me parece terriblemente patético. Y sin embargo, si esperas algo más allá de la vida, más allá de lo terrenal, donde el espíritu, y la circunstancia sólo sean vehículos de algo más allá de la muerte y miras ese microcosmos egoísta de el alma gemela, de tu otra parte te tildan de loco, te miran raro como si tu fueras un enfermo, y sí, todos lo estamos (Anne Sexton: Love, that red disease) hay tantas perspectivas como conveniencias queramos. Sufjan Stevens lo sabe.
Somos vehículos del deseo y estamos sometidos a un orden histórico, social, geográfico y de género.
Faltan nuevas formas de amar, falta darle otro sentido a la amor, o quizá sólo falta aceptarlo como es, así tal cruel, en el número del nos infinito que siguen propagando y predicando en las habitaciones vacías de los moteles, en los atrios de las iglesias, en las canciones de la radio, en las novelas, en los poemas. Yo por mi parte busco algo más sublime que un lapso de tiempo, una fecha de aniversario, regalos costosos, planes conjuntos y una foto gemela de perfil en Facebook. ¿Es cuestión de suerte? Ni caridad ni recompensa, sólo eso que te hace doler y disfrutar en un lugar que no está en tu cuerpo, ni en este tiempo, ni en este espacio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

