sábado, 4 de noviembre de 2017

Gusto di autunno




 ¿Cómo es posible, tras las primeras arrugas, encontrar sentido a la vida sin volverse loca?

Sabor de otoño

La tarde es frágil y yo caigo junto con ella,
la luz disuelve el miedo,
en el medio de las horas que pasan,
me acribillan segundo a segundo
con esperanzas y dudas,
los recuerdos y los sueños;
aire fresco me embriaga
y el vino de otoño
me termina de arrugar la cara,
gota a gota:
el placer encavado entre las uvas
dulce dolor vívido.

martes, 31 de octubre de 2017

La Ida.




La Ida.


"El periodo actual es de aquéllos en que en que todo lo que normalmente parece constituir una razón para vivir se desvanece, en que, bajo pena de perderse en la confusión o en la inconsciencia, se debe replantearlo todo" Simone Weil. Reflexiones sobre la libertad.


¿Y después?
Al cerrar la puerta del convento.
Saliste a la vida con una maleta llena de dudas,
años después encontraste la razón
que la Vida escrita por el hombre
te decía que debías continuar
y en el calor del sueño descubriste
que después no había más,
la Vida que te tocó vivir
es un conjunto de trámites
una oración y una ecuación
tienen ambas algo de místico, de milagroso.
La respuesta siempre está ahí. Ya Es.
¿Cuál es la diferencia entre rezar o despejar una incógnita?
¿entre creer en la libertad y la realidad?
¿A dónde vas? Este camino lo elegiste,
ahora debes continuar,
 aunque nunca llegues al final de la recta,
incluso ya la pasaste y
no te diste cuenta.
¿Y después?
La cárcel de otro cuerpo te someterá,
la cárcel de tu cuerpo es un peso que debes soportar sola,
la cárcel de otro cuerpo crecerá detro de ti.
La vida da a luz a la muerte.
tu herida es la única que puede sanarte.
Sigue sola tu camino.
El convento cambia tus hábitos por otros,
sacramentos, canciones, la herencia de sangre,
derramada por la ceguera de los animales.
Eso es todo.
Después ya no hay nada.
La vida sigue.



lunes, 18 de septiembre de 2017

Sostener el vacío, con la duda

Me sube en espuma a la garganta la marea, las velas me llevan al fondo del asunto.

*

Hay un vacío. Que siento que no se llena, y busco en charlas con desconocidos
imaginar tu presencia
quién eres y a dónde vas
con quién juegas a vivir ahora
con quién apuestas amar
y hacer que valga la pena.

Este poema lleva tu nombre
aunque no lo diga, y entre las palabras
su intención]
ocultan algo más que un secreto,
una duda.

Aquel nombre con que te recuerdo son todos y ninguno
es como leer con los ojos cerrados
tarea de ciegos, consuelo de inocentes]
osea, sentir y ya.

Eso es sostener el vacío, no es retener aire en el pecho,
es perder la consciencia de ser y vivir
sin estar, pararse frente al pabellón de fusilamiento
y dejarse arrasar por las emociones,
sentir todo. Poder sentir todavía es lo que me salva. ¿Aún tengo tiempo?

martes, 23 de mayo de 2017

Miento

Todo este tiempo he pretendido ser feliz,
miento.
¿Dónde está la pregunta?
¿Hay una pregunta acaso?
El mantra de cada mañana
es apagar la alarma del reloj,
y resignarse a seguir.
Despertar, sonreír. Lo lograste, una vez más.
Ahí hay un motivo para seguir, míralo.
Matar la incertidumbre con paz.
Sostener el silencio, la boca cerrada.
Sostener los recuerdos, los ojos cerrados.
Dejar ir los anhelos, soñar despierto.
Distancia:
Algo te hace falta
que me hace falta a mi también.
Todo este tiempo he pretendido ser feliz.
Miento.
Todo este tiempo hemos pretendido ser felices.
Y tal vez sí lo fuimos.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Deseo de la memoria

Acabo de terminar de ver por no se si última vez Eternal Sunshine of Spotless Mind, y la frase de Joel, sobre pasar tanto tiempo junto a alguien que al final te parece un desconocido...cambiamos y no nos damos cuenta cambian los otros y no nos damos cuenta, pero cada uno a su ritmo, porque lo que en realidad cambia es nuestra percepción del otro, por qué buscar algo más en otra persona, eso que nos falta a nosotros y ni si quiera sabemos qué es. Creo que los últimos años, al menos en mi generación, al menos en los círculos que frecuento las personas intentan darle un sentido diferente al concepto de amor.

 Deleuze lo intentó desde un punto de vista filosófico con el Anti Edipe, EL DESEO. El móvil de la máquina cambiante. En mis caso intento,a hora de switchear la idea de lo que el amor es para mi, si es posible amar de nuevo y de una menera distinta, sí lo hice, y término precozmente, tal vez eso es algo parecido al  amor. Pero el amor que regresa, o él que regresa e intentas convencerte de nuevo de que eso es amor también. Veo distintas parejas, una ruleta rusa interminable donde uno de los dos es el que termina llorando más, ofreciendo más, no se puede dar lo que no tenermos, y todavía nos aferramos a la idea de que alguien más allá afuera será la siguiente bala.

Me incluyo en el nos porque aún no sé lo que me depare, intenté adaptarme a las reglas del juego de las relaciones actuales. Relaciones sentimentales, mucho cuidado, súper condón mental. Relaciones sexuales, no importa, es el cuerpo es el impulso de la máquina que desea, que satisface, se vacía y se va. Pero ese frío que te traspasa las costillas cuando sabes que es algo que va más allá del ego, que va más allá del deseo es una quimera que cuesta mucho trabajo alimentar. No hay dolor más grande además del que te amen y no corresponder, que intentar dejar de amar a alguien por decisión propia. "Tal vez me hace falta más práctica", me pregunto, pero cuántas parejas debo tener para ya no tener ningún remordimiento de que dejé ir quizá la oportunidad del siempre en el jamás. Ser para Ello, o no serlo para Ello.

 LA idea de la muerte y su fin como última presencia para otros es algo que os asusta y nos lleva a la vez a la idea de la inmediatez como un fluir hedonista de nuestro cuerpo, de nuestra biología, estamos sujetos a leyes naturales a nuestra conveniencia, aunque lo natural signifique también primitivo. Somos agresivos, intentamos el carpediem, pero en realidad sabemos que lo queremos, entre tanto juego de pregunta y respuesta se nos iría la vida, y terminaríamos con la última persona que amamos porque ya estaríamos muy cansados como para seguir. Es eso, el amor es sólo una cuestión de tiempo y un premio de consolación, hablando en el sentido de encontrar un compañero entre varios. eso me parece terriblemente patético. Y sin embargo, si esperas algo más allá de la vida, más allá de lo terrenal, donde el espíritu, y la circunstancia sólo sean vehículos de algo más allá de la  muerte y miras ese microcosmos egoísta de el alma gemela, de tu otra parte te tildan de loco, te miran raro como  si tu fueras un enfermo, y sí, todos lo estamos (Anne Sexton: Love, that red disease) hay tantas perspectivas como conveniencias queramos. Sufjan Stevens lo sabe.


Somos vehículos del deseo y estamos sometidos a un orden histórico, social, geográfico y de género.
Faltan nuevas formas de amar, falta darle otro sentido a la amor, o quizá sólo falta aceptarlo como es, así tal cruel, en el número del nos infinito que siguen propagando y predicando en las habitaciones vacías de los moteles, en los atrios de las iglesias, en las canciones de la radio, en las novelas, en los poemas. Yo por mi parte busco algo más sublime que un lapso de tiempo, una fecha de aniversario, regalos costosos, planes conjuntos  y una foto gemela de perfil en Facebook. ¿Es cuestión de suerte? Ni caridad ni recompensa, sólo eso que te hace doler y disfrutar en un lugar que no está en tu cuerpo, ni en este tiempo, ni en este espacio.

lunes, 27 de julio de 2015

Mensaje de Daniel

"Has estado en mis pensamientos desde hace algunos días, primero como un fantasma, una imagen que aparece de manera rápida; y después, quizá por la curiosidad de saber qué significa que estés en mis recuerdos he obligado a mi mente a hacer que tu imagen dure más tiempo en mi recuerdo; como, por poner un ejemplo, si pienso en las piñas que vi en un pino ayer que salí a caminar, apareces en ese recuerdo, primero alejada del árbol, silente, después obligo a pensarte hasta hacerte menos vaporosa, y entonces te acercas, como se acechan los fantasmas en los sueños; si bien nada dices, sólo me ves y sonríes, como siempre sonríes, casi con pudor. Y entonces me da la gana escribirte y saludarte. Te envío un enorme beso y un fortísimo abrazo, espero estés bien."

lunes, 20 de julio de 2015

Fragmento de la novela "Otras casualidades"

"...no estoy muy segura de como reaccionar ante esta situación, me siento ahora como si tuviera un óceano saliendo desde mi alma, como si un río me atravesara el ser. Otra vez lloré. Es el aniversario de Alejandra P.29 de abril, y yo le acabo de enviar un mensaje, (...)  pero sí, me sentí rara. Y cómo no hacerlo, si quedé tan vulnerable, pero solo es pasado, el deseo es presente, el pensamiento de lo que debería de ser es parte de lo que fue, de lo que quise, aquello que quería antes ya lo tengo. Todo lo que quieres está en ti y nadie te debe completar, al tenerte entera te puedes entregar después, y para que caer en el lugar común, es como estar en un funeral eterno y ya no deseo eso. Quiero algo verdadero, sentirlo, que me llene. Pero siento, ahí el error, quizá que no quiere comprometerse, sin embargo me busca, porque le busqué, y me siento caer en mí. Pero esta vez es distinto, estoy consciente de que estoy enfrentando, y sé que no debería sentirme completa. El pasado, esos momentos que como cortes de una cinta repaso una y otra vez, el deseo revive en la memoria y recordar es vivir, si un poco, y morir, dejar un poco de ti en eso que fue, pero también desgastante, no me gustaría vivir como si desperdiciara cada momento de mi vida. Mi vida, ahora quiero llorar. Ese presentimiento. Hay alguien más, solo queremos que alguien con su amor nos haga sentir, aunque sea una mentira, o una verdad que más da, que somo especiales, pero por que´, ´por qué ese miedo a estar solos. Por que ese miedo a compartirnos, a que nos despedacen el alma con una mirada. Palabras. El silencio es una llave, debería de buscar a alguien que me deseara, que me penetrara, para sentir ese poder que infiero ausente, o que no quiero ejercer aún. La verdad es que acaba de destruirse una de las ilusiones que antes me mantenían en pie, el otro como fuente de mi valor, esa ternura que quiero ver manifestada pero me lo dijo bien él, quizá quien postergó ese sentimiento en mi, quien (al que me subyugué por voluntad propia)  aplazó, día a día el sufrimiento, mi papel de víctima, no pasa nada, le entregué los clavos, la herida ya estaba hecha. Mi pasado, el karma, otra vida, que hice, es el estigma que cargamos con ese concepto de los sentimientos, predisposiciones, expectativas. Lo demás llega solo, calor, hormonas, lubricidad, en sí la fricción ornamentada. Y quizás, si el tiempo nos lo permite, el olvido, y qué chingados, el olvido. El perdón, a nosotros mismos. Cómo matar el ego, o herirlo. Entregarte pese a todo. Pero somos tan vulnerables. Siempre hay una cláusula escondida en cada instante, pagamos, es un trueque, el tiempo es otra cosa. Hay que vivir, pero mantenerse conscientes de ello, dejarse llevar tiene sus consecuencias, y no decir tanto  no me importa, sino el por qué no me importa, por que debo de convencerme de que no hay razón para tomarlo en cuenta. El Otro, ese ser tan ajeno, tan predecible, y nosotros, los desconocidos eternos, errantes, desahuciados de por vida, en un periodo corto, sólo quedan las dudas, un hombre puede cambiar tan fácil de religión por que siempre sostienes que existe una divinidad, una eternidad fiera de nosotros, que sostiene this wire, our soul. Pero el amor es otra cosa, es verdad, que siempre estaremos queriendo anticiparnos, con las recetas, el destino, mitos. Qué pasa cuando todo aquello en lo que te enseñaron en medio del dogma, la moral, el paso de tus días, no resulta ser verdad, Por qué sostener algo que sirve a nuestro orgullo. Claridad, el lenguaje puede ayidarnos a expresar eso que creemos sentir, la delgada línea entre el dolor o el placer, es de que lado quieres sentirlo. Da igual...?