martes, 15 de octubre de 2013

el amor nos separa otra vez Ian

Me gusta el olor de las bodegas de fruta recien surtidas
el olor de los chiles secos y del cacahuate dorado
cómo se ven las cosas oxidadas bajo el espejo del agua estancada y quieta
me gusta descubrir como me miran en secreto las otras personas,
me gusta perderme en los ojos de un niño triste,
me gusta el ruido de los árboles al caer,
el olor del incienso en los templos,
el sonido de las campanas al medio día,
sentir como se me duerme la pierna y después moverla despacio para hacerle hormiguitas los nervios.
el sabor del agua serenada por la madrugada o el de unos labios fríos a la misma hora, es igual la sed y el calor...
me gusta como se siente mi cuerpo abrazado por el aire de marzo, me gusta compartir mi comida con los demás, me gusta quedarme en silencio al lado de (a)quien quiero, me gusta hacerme daño a veces, amandote.Me gusta creer que te amo, me gusta creer que me quieres. Me gusta que me respeten, me gusta inspirar la náusea.
  TOdos buscamos cambiar, con ansia despertamos queriendo ser otros, y las ideas que nos formamos van cambiando con el tiempo también. Mas bonitos, más altos, mejores. Restregamos nuestro plumaje en las narices de otros, qué más queda para el hombre que sobresalir entre los demás, hacerse notar. La definición del bien cambia con la ética de la época, lo común se vuelve nada con el paso del tiempo.Cómo decir, que ya comprendido está el poco tiempo que voy a durar en este sitio, más que afuera, adentro, lo que quiera, lo que el destino, lo que está escrito o lo que escribo. De afuera hacia adentro, un viaje en el que quizá nunca quieras dejar de ser tú. Cuando sabes de antemano que eres los otros, no de ellos pero si te apropias de sus emociones, te reflejas en cada sentimiento que presientes, como si el vínculo no hubiera existido desde antes. Creo que encarnamos todas las posibilidades dentro de nuestra existencia, el sueño de cualquier dios inventado por el hombre, y somos dioses de nuestras probabilidades. La vida y todo lo que implica, las creaciones innecesarias y a veces dañinas, el placer pasajero de  lo que se planea, la satisfacción que a veces no es placentera, pero llena ese deseo de todo lo que encarna la ambición humana. Poseer o al menos creerlo.Tanto poder nos abruma, se desperdicia el potecial es limitado por agentes externos, condiciones que en todo caso aceptamos, es como una pared moviendose frente a otra.Es muy triste darse cuenta de que los recuerdos son lo único que nos queda, lo único de que asirnos cuando estamos confundidos, puesto que podemos volver  hacia atrás y repetir una y otra y otra vez, hasta que se degraden los colores y se nos olviden los rostros de quienes fuimos dejando en el camino. Quién se quedará al final. El último hombre en la tierra no será lo mismo que el primero. Adán es nada. Todo se irá al carajo, las palabras que pude pronunciar, las canciones que no pude cantar, los monumentos se están destruyendo y en este momento nos volvemos vestigios de nuestra propia historia. Un punto que se detiene en la recta infinita.

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